TECNOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN
Varios estudios y análisis coinciden en resaltar el valor de la Educación y la Tecnología como instrumentos indispensables para el desarrollo sustentable de los países en los próximos años. La convergencia de ambas disciplinas se convierte en un factor estratégico para consolidar el ingreso de Argentina a la Sociedad de la Información.
La aplicación de la tecnología en la educación ocupa un lugar central en la preparación de recursos humanos en los países que aspiren a un papel preponderante en este siglo. Nuestro país se enfrenta al desafío de proveer servicios educativos y formativos de calidad, potenciando, simultáneamente, el español en la red y las posibilidades que el uso del e-learning y la educación a distancia ofrecen para todas las naciones del Continente.
El desafió es mayor, si consideramos los siguientes factores: La crisis que afrontan los países latinoamericanos, que afecta principalmente el sector educativo, y que por estos motivos precisa del aporte de quienes pueden brindar soluciones y estrategias de posicionamiento y el papel que la formación a distancia puede desempeñar para reducir la brecha educativa que existe entre quienes tienen acceso a la Educación y quienes no.
La educación utiliza la tecnología preparando a los estudiantes para afrontar una mercado laboral cada vez más tecnologizado y dotarlos con las habilidades para un aprendizaje que dure toda la vida. Hay avances educativos fenomenales que están revolucionando el nivel universitario en la medida en que la tecnología, la PC e Internet se han convertido en partes importantes de la vida educativa. La tecnología permite a los alumnos y a los docentes participar en conversaciones intelectuales en todo el mundo.
Esta revolución del aprendizaje representa nuevos retos a los docentes quienes tienen que asegurar a los estudiantes el acceso a los recursos de aprendizaje de más alta calidad. Además, las instituciones deben proporcionarles las habilidades necesarias para sus estudios y para la vida; capacitarlos para utilizar la tecnología en su labor y enfrentar la difícil tarea de obtener fondos para tecnología y construir la infraestructura para dar soporte a todo lo anterior.
Los PC e Internet dan a los estudiantes y a los docentes acceso a recursos mucho más allá de aquellos que pueden encontrar en los estantes de las bibliotecas convencionales. En 1995, Microsoft lanzó La Comunidad de Aprendizaje Conectada, que se enfoca en el papel de la tecnología como un ambiente de aprendizaje básico y medio. Los centros educativos y las universidades juegan un papel igualmente crucial en este proyecto ya que son el último paso de los recientes miembros de la fuerza de trabajo y como un recurso de aprendizaje de por vida para los estudiantes que retornan a ellos.
Actualmente, Google lanzó una plataforma educativa simple con el propósito de mejorar la comunicación y el intercambio de recursos entre las distintas organizaciones encargadas de esa tarea. The Literacy Project, es resultado de una cooperación entre la UNESCO, la organización "Today" y el proyecto LitCam. El programa proporciona a los usuarios la posibilidad de acceder a recursos contra el analfabetismo -como libros o vídeos- de todo el mundo.
Hace poco más de un año, ésta misma compañía puso en linea el programa Google Earth, un producto usado por 100 millones de personas que combina imágenes de satélite, mapas y datos locales para exhibir información geográfica del mundo. Cubre una tercera parte de la población mundial en imágenes de alta resolución, con suficiente detalle para ver hasta autos. La base de datos también ofrece imágenes de edificios en 3D y rastrea cambios geográficos cada cierto tiempo.
SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: MITO O REALIDAD


Hoy en día se habla mucho acerca de la sociedad de la información. Otros más aventureros hablan de una sociedad del conocimiento, algo muy discutible. En todo caso se hace referencia al fácil acceso con que cuentan las sociedades hacía la información. Y esto tomado de la mano con el desarrollo y el auge de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Una revolución fuertemente representada por el Internet, con 500 millones de usuarios constantes. Ahora bien, hay que matizar. Por que este auge o revolución digital es también revolución geográfica. Porque se da en mayor cantidad y calidad en el Norte, y muy pobremente, o inexistente, en el Sur. De los 500 millones de usuarios, el 40% de ellos se encuentra en EE. UU. Y Canadá. Y esto contando que dicha región solo cuenta con el 5% de la población mundial. En el Sur, tenemos a la republica de Argentina con un porcentaje total del 0.6% de usuarios conectados a la Web. América Latina suma un total del 4% de usuarios en la red. Norte, 10; Sur, 1; nos ganan por goleada. Y aquí no hemos mencionado los países de Europa, ni nos pongamos hablar acerca de los países de África, América Latina, Medio Oriente, y otros, lugares que mucha de su población vive con un dólar diario. Ni hemos mencionado las respectivas desigualdades digitales existentes en cada país. Pero ¿Se ha hecho algo al respecto? Si. Nuestros preocupados defensores de la ONU y el Banco Mundial se han reunido para plantear programas que busquen solucionar esta desigualdad. Si bien no se espera llevarle las TIC a todos, si a la mayoría. En estas reuniones, también se han acercado a jugar, corrijo a trabajar, los representantes de los ocho países más ricos del mundo, el famoso y exclusivo G8. Grupo formado por los mismos países dueños de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, y de las antiguas también: ¡Caramba! Que coincidencia. Esperanzados en ellos, no se recibirá nada. No basta con llevar las maquinas, se necesita todo un proceso de educación y culturización. Solo obsérvese el caso del Gobierno salvadoreño que se ha unido a la lucha contra la injusticia digital. Su gran solución son cybercafes llamados Infocentros. Y ha practicado un plan de llevar computadoras a las escuelas del interior del país, en un centro de computación móvil. Permaneciendo en cada escuela en un lapso de más o menos una semana. El problema pasa cuando ni los niños, ni las maestras, ni los directores saben utilizar una computadora. El colmo se revienta cuando ni siquiera llega la luz a los pueblos o caseríos, cosa que ya ha pasado, y el “cybermovil” tiene que marcharse, porque hasta allá, ni la luz llega. Así que, el problema no solo es de llevar las tecnologías, sino de educación. Y resulta que este desarrollo de las TIC, debe ir de la mano, como siempre lo ha hecho históricamente, del desarrollo socioeconómico del país. Para, de esta manera, poder hacer comunicación, cultura y política de una manera más justa, digna y sana.